Mario Espinosa fue uno de los jugadores más decisivos de la Segunda FFCV 25/26 en territorio Vega Baja. Su Guardamar Soccer se terminó quedando lejos de las posiciones de privilegio, pero él brilló con luz propia en el equipo de Rubén Sanz.
Un cambio de ubicación personal le impedirá competir en el curso que está a punto de comenzar, dejando un vacío irreemplazable para los guardamarencos. Tanto por las cualidades individuales como por su capacidad de liderar el proyecto.
Mario fue el tercer máximo goleador de la categoría la pasada campaña con 16 dianas en las 28 convocatorias que estuvo presente. Un jugador de banda que iniciaba los partidos pegado a la banda, pero que terminaba haciendo daño en todas partes.
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