La de Iker Morante será una de esas presentaciones oficiales que no se verán plasmadas en partido oficial. El oriolano ha cambiado de decisión en pleno verano, no jugará finalmente en el filial del Callosa Deportiva y sí lo hará en su ciudad natal.
El delantero recibió hace unos días la llamada del Orihuela CF B y vestirá de amarillo cuando de comience la 26/27. Un refuerzo que le viene como anillo al dedo a la plantilla de Mario Tormo por su olfato goleador, sacrificio y capacidad asociativa.

FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


