13 horas y 40 minutos nadando a temperaturas ingobernablemente frías, 36 kilómetros de una punta a otra del Lago Ness y todas las inclemencias de un hábitat hecho para héroes. La última gesta del oriolano Juanjo Caselles habla de la lucha de un titán.
El nadador completaba este jueves la travesía que ha estado preparando durante el último año en unas condiciones imposibles de entrenar en la Vega Baja. Nunca había estado tanto tiempo braceando y nunca había tenido tantas ganas de abandonar una prueba.
Gracias a su capacidad física, a una mente de hierro, a un equipo que nunca se fue de su lado y a la compañía de ‘Nessy‘, Caselles escribe la página más gloriosa de su libro vital. Con la sensación de tener un espíritu capaz de todo.


