El Atlético Granja de Rocamora es el último obstáculo que tiene el Atlético Benejúzar en el camino hacia el playoff de ascenso a Segunda FFCV. Los naranjas no se juegan nada en lo matemático, pero su peligrosidad como rival no disminuye.
Los de Josan Cartagena no han tenido la regularidad necesaria para aguantar el tirón de los de arriba pero sí han demostrado su nivel en los duelos directos ante ellos. Empataron al Orihuela B, ganaron al Benejúzar en la primera vuelta, al Benijófar en la segunda y al Formentera CF hace unos días.
Tienen una plantilla veterana capaz de aguantar momentos de tensión, jugadores con calidad diferencial para definir los partidos y hambre de cerrar el curso con buen sabor de boca. Están en medio de un fuego cruzado y pueden cambiar el destino de la liga.

FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


