Enrique Riquelme es uno de los nombres propios más pronunciados por la sociedad española en la última semana. Concretamente desde que el presidente del Real Madrid Florentino Pérez le citara de soslayo en una rueda de prensa en la que convocaba elecciones.
El empresario de Cox ya había estado en las conversaciones de los anteriores comicios sin concretarse una candidatura a la ‘Casa Blanca’. Una opción que parece más real ahora, aunque el tiempo es el principal enemigo de los potenciales adversarios a Pérez.
En todas las comparecencias públicas, Riquelme apunta al sábado 23 de mayo como día clave para desvelar el enigma. ¿Candidato sí o candidato no? la cuestión que ronda su cabeza y que ha hecho los focos del mundo girar hacia un pueblo de la Vega Baja.
Ya ha confesado haber reunido el aval y ahora trabaja a destajo para confeccionar en apenas unos días un proyecto atractivo que conquiste al posible votante. Quiere ser una alternativa real para el Real Madrid del futuro y no simplemente figurar al otro lado del ring.
Enrique ha crecido en un hogar que respiraba madridismo. Su padre fue directivo en la etapa Calderón y junto a su familia ha estado presencialmente en los grandes éxitos blancos de los últimos tiempos. Sueña con otro Madrid y en unas horas sabremos si la suya será la cabeza visible en la carrera hacia la presidencia del Santiago Bernabéu.


