Lucas Quiñones es uno de los muchos jugadores que cambiar de ubicación deportiva este verano y su caso será el de un máster acelerado en el oficio del gol porque estará a las órdenes de uno de los grandes artilleros de los últimos tiempos en la Vega Baja.
El delantero uruguayo se ha inscrito en el infierno del Molino y jugará a las órdenes de Kike Espinosa en el Bigastro CF. Un refuerzo que dotará a los Diablos Rojos de potencia física, olfato cara a puerta y entrega al servicio del colectivo.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


