La humildad, el cuidado a las raíces y la entrega de la pedanía almoradidense del Saladar seguirán imperando en la Segunda FFCV de la Vega Baja. La segunda salvación llegaba en la última jornada de liga y tras muchos meses de sufrimiento.
El equipo de Joselo ha firmado una segunda vuelta sensacional dejando en la cuneta a varios rivales que tenían por delante durante la mayor parte del curso. Dieron con la tecla a tiempo y activaron un modo supervivencia que ya no han quitado.
Cristian Montero anotó un doblete en el 0-5 definitivo en casa del Onil poniendo el broche de oro a un sprint final clave para el conjunto blanquiazul. Llegó para salvar al barrio y sin sus goles sería difícil de entender la permanencia.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


