El descenso del CF Rafal es de esos que dejan sabor amargo durante mucho tiempo en todos los estamentos de un club. Por inesperado, por llegar semanas después del cierre de la competición y porque genera una sensación de impotencia en el ambiente.
Pero el dolor ha dado paso al compromiso en el Joaquín Pastor y la figura que lo ejemplifica es la de su capitán. Un futbolista con el corazón azul que iba encaminado hacia la retirada, pero que da marcha atrás en su decisión para ser parte del proyecto 26/27.
Esteban Ferrández tenía colgada una de las dos botas tras una larga trayectoria en el conjunto rafaleño, pero el batacazo de bajar a Tercera FFCV lo cambió todo. Además, con una parte importante de la plantilla siguiendo sus pasos.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


