El final de temporada para el Orihuela CF también significa el último punto en la legendaria trayectoria deportiva de Roberto Torres. Los Arcos le brindó la última ovación como futbolista profesional el pasado domingo en el triunfo ante el Getafe B.
Fue precisamente Miguel de las Cuevas el que le dio su primer abrazo ya como exjugador. Un gesto simbólico por parte de alguien que también colgó las botas en la capital de la Vega Baja después de toda una vida derrochando magia en los campos de España.
Roberto aceptó la llamada del conjunto escorpión y cogió el número 10 que había dejado libre Ayo. Empezó jugando pegado a banda, aunque las exigencias del guión le acabaron acercando cada vez más a la creación de juego del Orihuela CF.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


