Puede que Borja Mula e Íker López vivieran su año más inolvidable con el ascenso a Liga Nacional Juvenil en el Orihuela CF, pero la 25/26 queda marcada en su vida como la temporada de la madurez prematura. Llegaron, sufrieron, crecieron y golearon para salvar al Redován.
Sus dianas han sido decisiva para que los de Carlos Canales certificaran la permanencia en Lliga Comunitat una jornada antes del final de liga. ADN oriolano, pero con parte de su cuerpo echando raíces en el Antonio Pascual Gil Duana.
Tienen 21 y 20 años y han sido piezas estructurales en el esquema del técnico catralense. 18 titularidades y dos goles en las piernas de Íker por los 12 encuentros partiendo de inicio y 6 dianas particulares para un Borja Mula que firmó a principios de noviembre.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


