La temporada de Camilo Mozo en el Orihuela CF ha sido un círculo que se cerraba el pasado domingo ante el Getafe B con el último gol escorpión de la 25/26. Era el 2-0, la tranquilidad total en el marcador y un estallido de alegría para el extremo.
El ex del Benferri CF empezó el curso con la confianza total de Pato y ganándose minutos por encima de fichajes importantes. Demostró que puede tener hueco en Segunda Federación hasta que una rotura muscular le frenó en seco durante meses.
Con Carlos de las Cuevas ha tenido protagonismo residual, como un cambio recurrente para los últimos minutos de los partidos. El gol ante los azulones le da la última postal del ciclo en Los Arcos y le hace coger carrerilla de cara a un verano importante para él.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


