El rumbo de Anderson Escobar era una de las grandes incógnitas del mercado de fichajes de la Vega Baja cuando el mes de julio agotaba sus páginas del calendario. Duda que ya está resuelta después de que el jugador haya dado el sí a su nuevo club.
Una decisión que requería tiempo, pensamientos, conversaciones y que ha sido tomada desde el corazón. Un órgano vital que repetía día tras día que la 26/27 era una oportunidad para resetear junto a amigos, conocidos y mentores.
El atacante vivió un intenso curso pasado compitiendo en Lliga Comunitat con el Redován y viviendo un duro descenso a Segunda FFCV con el Catral. Ahora volverá a caminar de la mano de Willy y es la guinda del ambicioso proyecto del Racing San Miguel.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


