El fracaso vivido este curso en el CD Murada con el descenso a Segunda FFCV ha dado paso a tiempos de ‘Vendetta’. Hay ilusión en la pedanía oriolana por recuperar el poderío perdido y la renovación de sus emblemas es el primer paso.
El duende Víctor García era la primera cara oficial en el nuevo puzle muradeño tras llegar a un acuerdo con el club para su continuidad. Magia, capacidad anotadora, regates imposibles, conocimiento del terreno y ascendencia en el vestuario para intentar volver.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


