Tirar un penalti puede ser una oportunidad o un marrón según cuáles sean las circunstancias. Y ahí, cuando las pulsaciones se multiplican y a otro le temblaría el pulso, el ilicitano Samu López está llevando en volandas al CD Almoradí hacia Lliga Comunitat.
El correcaminos es la sangre fría que bombea el corazón del Sadrián en el playoff de ascenso y transformaba dos penas máximas en el partido de ida ante el CF Nules. Doble machetazo psicológico a los castellonenses antes del paso por vestuarios.
Entró al campo bien acompañado y salió como un héroe. Llegó desde el Redován para encontrar la felicidad y es irreemplazable para Paco Martínez. Estando, apareciendo, llegando, defendiendo, atacando y marcando. Sobre todo, siendo.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


