No está siendo la temporada soñada en el Guardamar Soccer, especialmente en los resultados de los últimos meses. Con plaga de lesiones incluida, una plantilla que se ha quedado corta y lejos de los puestos que dan derecho a soñar con el ascenso a Primera FFCV.
Eso sí, hay jugadores que siempre dan el callo independientemente de las circunstancias colectivas y el de Felipe Andreu es el ejemplo más claro. Capitán, emblema del club y una leyenda que se agigantaba todavía más el pasado fin de semana.
La expulsión de Álvaro en la segunda mitad del derbi ante el Sporting de San Fulgencio hizo que el central tuviera que ser el portero durante más de media hora. Atajando las embestidas de los de Juanfran Fernández, manteniendo el arco cerrado en su intervención e incluso dando la asistencia del 1-1.
FOTO: GUARDAMAR SOCCER


