El derbi entre el CD Cox y el Atlético Algorfa tuvo todos los ingredientes necesarios de un partido de fútbol regional. Viejos conocidos frente a frente, necesidad de resultados, buen ambiente en las gradas, goles y hasta polémica en las decisiones arbitrales.
El 1-3 final supone los primeros puntos de la temporada en el casillero de un Algorfa que estuvo dirigido desde la banda por César Álvarez. Triunfo que estuvo basado en el sacrificio y la solidez defensiva a los momentos de embestidas cojenses.
Los locales se quedaron sin sumar y protestaron enérgicamente dos decisiones que pudieron condicionar el duelo: el penalti que rompió las tablas en la primera mitad y un gol fantasma que no fue concedido y hubiera supuesto el empate a 2.


