El Atlético Orihuela es ya matemáticamente equipo de Primera FFCV para la próxima 26/27. Las Espeñetas deja de ser un campo ascensor y el conjunto amarillo mira al cielo para dedicar a Paco Polín la salvación más emotiva de su larga historia.
El fallecimiento del corazón del equipo ha marcado un curso en el que jugadores y cuerpo técnico supieron sobreponerse para competir. Con un motivo mucho más grande que los puntos y una razón de ser que ha ido más allá de lo deportivo.
Los oriolanos han sumado 10 victorias, 2 empates y 15 derrotas para un total de 32 puntos. Cinco por encima de los puestos de descenso cuando resta una última jornada en la que recibirán en casa el domingo a las 12h al Costa City.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


