Pocos lugares en la Vega Baja tienen el sentimiento de pertenencia tan desarrollado como el barrio del Saladar. Una pedanía que estos días ondea la bandera del fútbol a media asta por el fallecimiento del gran referente de su deporte rey.
La vida de Pepe Díaz se fue este pasado fin de semana pero su luz permanecerá para siempre encendida en el Campo Municipal que lleva su nombre. El creador del Sporting Saladar, el presidente eterno del club y el principal impulsor de sus valores.
Él puso la primera semilla en un terreno de juego por el que han pasado cientos de niños, él peleó por la supervivencia del escudo en los momentos más complicados y él deja una huella imborrable con un legado que se heredará generación tras generación.
FOTO: SPORTING SALADAR


