La tempestad de la de goleada ante el CD Coria no ha dado paso a la calma en el caso del Orihuela CF. Es tiempo de análisis y la autocrítica parece el único camino que conduce a la mejora para las últimas seis jornadas de campeonato que resta en Segunda Federación.
El club ya admite públicamente que el objetivo prioritario ahora es asegurar lo antes posible una permanencia matemática que hasta hace poco se daba por hecha. Visto además que el calendario lleva a jugar contra cuatro equipos en pelea por ascender.
Carlos de las Cuevas ya localizó en rueda de prensa que el momento anímico de sus jugadores es el principal lastre en esta dinámica. Una mandíbula de cristal que está haciendo imposible levantarse de los golpes que se reciben durante los partidos.
El gol encajado en los primeros minutos del pasado domingo es una buena muestra de ello: el Orihuela CF tenía un plan, había salido a presionar alto, a imponer un ritmo a la altura de la cita, pero un giro de guion dio al traste con la ruta trazada durante la semana.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


