Hay entrenadores que están de paso en los equipos y hay otros que dejan una profunda huella cuando se marchan. Despedidas que dan lugar a un periodo de reflexión y a un vacío prácticamente imposible de rellenar. Técnicos que dejan un poso.
Es el caso de Juanfran Fernández en el Nuevo Cañaveral. El líder más reconocido del Sporting de San Fulgencio regresaba el pasado verano a casa para intentar recuperar el espíritu combativo tras el descenso del equipo a Segunda FFCV.
Unión que no pasará de la 25/26 que concluía hace apenas unas semanas para el SanFul y que ha dado paso a un nuevo adiós por parte del entrenador ilicitano. Separar caminos ha sido una difícil pero necesaria decisión de cara al futuro.
Juanfran Fernández deja un legado en el club más allá de los grandes resultados deportivos: construir plantillas desde cero, tener ambición por crecer siempre en un entorno complicado, situar la localidad en el mapa de la Comunidad Valenciana y una amistad para siempre con los trabajadores que le han rodeado.
FOTO: MANOLO GONZÁLVEZ


