El poder de la amistad ha sido esencial en el ascenso a Lliga Comunitat del CD Almoradí y se ejemplifica en la conexión entre Paco Martínez y Dani Albaladejo. Primer y segundo espada de un banquillo que aterriza en la máxima categoría regional valenciana.
Hicieron una gran amistad cuando uno entrenaba al otro en el Atlético Algorfa y casi por casualidad pasaron a ser cuerpo técnico en esta 25/26. Una conexión más allá de lo profesional que se ha trasladado al vestuario del Sadrián.
Confección de una plantilla competitiva, análisis de equipos rivales, conversaciones diarias y franqueza cuando no han tenido la misma opinión. Paco y Dani han sido el Ying y el Yang de un CD Almoradí que sube de categoría tras 10 años de sequía.
FOTO: ANDREA GÓMEZ


