Cuando ganas ampliamente el partido de ida de una eliminatoria corres el riesgo de sufrir el llamado ‘cagómetro’ hasta que llega la vuelta. La percepción del resultado cambia en tu mente hasta parecer casi que has perdido el primer combate.
Pero lo que ha reventado estos días en Almoradí es el ‘sueñómetro’. Se lo ha ganado un grupo de jugadores comprometidos al máximo, un cuerpo técnico entregado en cuerpo y alma, una directiva ambiciosa y un pueblo volcado con la causa.
El CD Almoradí viaja a la tierra del CF Nules con una ventaja de 4-1 conseguida en El Sadrián. Sin fiestas preparadas, sin relajación, sin miedos de última hora, pero con determinación. El último baile de la 25/26 es en Castellón y vale un ascenso a Lliga Comunitat.


