La situación del terreno de juego del Nuevo Cañaveral ha pasado de ser preocupante a insostenible en esta temporada 2025/2026. Cada día es un riesgo mayor jugar allí y la inacción preocupa a todos los activos presentes en el fútbol de San Fulgencio.
El color verde es difícil de distinguir en algunas partes del campo, las zonas levantadas hacen imposible la práctica normal del deporte y los futbolistas juegan incluso con miedo de poder sufrir lesiones graves en partidos o entrenamientos.
La situación política del pueblo no ayuda para aclarar un futuro que pasa indiscutiblemente por cambiar de manera urgente el césped del Nuevo Cañaveral. Medida que pide a gritos tanto el equipo senior como todos los menores que forman parte del fútbol base.







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